Cómo crecer y no morir en el intento

Después de este parón veraniego, en el que cada uno habremos aprovechado para diferentes cosas y los que estamos en situación de desempleo intentado replantearnos nuestro camino y los pasos a seguir volvemos a la rutina, que debemos afrontar con mucha ilusión y como siempre apostando por cumplir nuestros sueños.

Hoy no os voy a hablar de lo que hay que hacer, o de cómo afrontar una entrevista de trabajo, o cómo realizar un CV, de ese tipo de cosas que creo que tanto se dicen que se deben hacer o tener en cuenta para encontrar un empleo.

Hoy voy a ir un poco más allá, y voy a valorar el cómo ser capaz de salir adelante cuando a pesar de dar lo mejor de uno mismo los resultados no nos acompañan. Con esto me refiero a que estás poniendo toda la ilusión, la actitud correcta, estas abierto a las críticas, a llevar a cabo todos los cambios que sean necesarios para alcanzar tu meta, a pelear por lo que deseas conseguir pero aun así los resultados no son los esperados.

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No sé si alguna vez os habréis encontrado en una situación así, pero por si os pasara, creo que es importante que primero asumáis la situación en la que os encontráis, para que seáis capaces de gestionarlo y de hacerle frente sobre todo porque eso os ayudará a seguir teniendo una actitud positiva que os permitirá alcanzar pequeñas metas o incluso el objetivo final y sobre todo y lo más importante porque impedirá que dejéis de creer en vosotros mismos y en vuestras posibilidades.

Cuando nos encontremos así tenemos dos posibilidades, dejarnos ganar por la desgana, por la presión, por el yo no sirvo para esto o el que hago aquí y verte desbordado por la negatividad y dejarte arrastrar por esa marea negra que te inunda y no permite ver nada más y arrojar la toalla, lo que generara en ti una insatisfacción grandísima y un sentimiento de inferioridad y de culpabilidad que no te dejara avanzar en otras muchas situaciones y con otros nuevos proyectos. Ni que decir tiene que esta no es la posibilidad que debemos adoptar solo tenemos que saber gestionarla.

La otra posibilidad es que seamos persistentes, que no bajemos la guardia y sigamos con ganas, con ilusión tratando de conseguir nuestro objetivo, poniendo todos los medios a nuestro alcance para lograrlo, y si no llegamos a la meta no será un fracaso, porque en ningún momento hemos pensado en abandonar la batalla y hemos gastado hasta el último cartucho del que disponíamos.

Así con la sensación del trabajo realizado y el esfuerzo puesto en ello, nos tenemos que dar cuenta que a veces para alcanzar nuestro objetivo hay factores que nos rodean que también influyen y que no podemos controlar, a veces ni todos los recursos que poseemos son capaces de solventar esas situaciones, eso no nos hace ni mejores ni peores, quizás no era nuestro sitio o nuestro momento.

Mi humilde recomendación sería, que seamos capaces de sacar lo bueno y aprender de los errores para hacernos cada vez un poquito más grandes, pero ante todo y sobre todo es que somos personas y que cuando cargamos todos los días con una losa demasiado pesada al final nos aplasta.

Por eso soltad las ataduras, los miedos, no os pongáis barreras a empezar nuevos proyectos, aventuras, retos, sueños… y que nada ni nadie os haga sentir inferiores, ni peor que los demás porque si tenéis claro quien sois y como sois llegaréis a vuestra metra.

“No cambie, solo aprendí y aprender no es cambiar, es crecer”

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Jesús De Diego y su actitud

Jesús de Diego

Es un hombre ocupado. Dice recorrer 50.000 km en coche al año. Se le puede ver en Madrid, Zaragoza, Sevilla, Burgos, Valladolid… Pero su vida ajetreada no le ha impedido tomarse un café con nosotros y dedicarnos más de una hora para compartir lo que sabe. Se muestra relajado y dispuesto a aprovechar el tiempo. Es generoso en consejos y sonrisas. Desde una cafetería entrevistamos a Jesús De Diego Vallejo, fundador y director de ASE-RH.

Entrevista realizada para Proyecto Empleat por: Rebeca Hernando, Elena González Castro, Elena Hernando y Máximo Rondón Aguirre.  

Redacción: Máximo Rondón Aguirre. Fotografía suministrada por Jesús De Diego.

 


Se licenció  en Psicología en la Universidad de Salamanca.  En 1990 fundó la empresa PsiKé y dedicó sus primeros años de trabajo a niños con problemas de lenguaje, adolescentes con bulimia, parejas que se separaban… También fue responsable del  Colegio de Psicólogos de Burgos, durante más de 10 años. Sin embargo  una sucesión de hechos llevaron a Jesús De Diego a adentrarse en el ámbito de la selección de personal. Conocidos le empezaron a pedir candidatos. Él, por hacer un favor, los buscaba, y sin proponérselo empezó a recibir dinero por ello, “fácil y rápido”. También buscó a unos pocos candidatos para Leche Pascual  y terminó por convertirse en su responsable de Recursos Humanos, ejerciendo el cargo desde 1991 hasta 1998. Después llegó a Interbon, Retena y Reterioja. Mientras siguió complementando su formación en Recursos Humanos.

PsiKé evolucionó a ASE psiKé, y hoy se la conoce como ASE-RH. De Diego fue también propietario de Dirson Consultores, empresa que terminó vendiendo en 2014 a raíz de la crisis.  Y es que no han sido tiempos fáciles. Tras años malos ahora los números han dejado de estar en rojo. “Hay más trabajo” -asegura- aunque también miedo. “La situación política no ayuda, y hay muchísimo trabajo temporal. Eso quiere decir que las empresas aún sienten incertidumbre”.

Antes el trabajo estaba en Villalonquejar, el Alto La Varga o Pentasa. Ahora Jesús De Diego viaja por todo el país haciendo aquello que dice disfrutar más de su trabajo: “Ayudar a personas y a organizaciones públicas y privadas a mejorar,  a conseguir objetivos”. Para ello se vale de distintos  servicios, siempre desde la óptica de la psicología: outplacement, auditorías de Recursos Humanos, formación, mediación y conciliación familiar, evaluación del talento, formación presencial y el Elearning… entre otros. Sus clientes más importantes en 2015, por nivel de facturación: el Hospital de Valdecilla, la Junta de Castilla y León,  los ministerios (con la llegada de la crisis empezó a vender sus servicios a la administración pública, sobre todo de formación y auditoría de Recursos Humanos  para reorganizar puestos).

Aún cuando Jesús De Diego pasa gran parte de su vida viajando, cada fin de semana tiene una cita ineludible en Campaspero, el pueblo que le vió nacer. Entre Peñafiel y Cuéllar, es donde toma decisiones -incluso la selección de algún candidato- buscando hongos o andando en bicicleta. “Para mí es muy terapéutico.  Allí me es más fácil, veo todo más claro”.

Es generoso en halagos con Proyecto Empleat.  “Yo valoro bien todo lo que son iniciativas, la proactividad y el hacer cosas más allá del trabajo y de los estudios. Me gusta mucho lo que hacéis, el asociacionismo y las sinergias. Las grandes multinacionales están continuamente haciendo uniones temporales de empresas. Se unen y colaboran para sacar juntas grandes proyectos”. Así empieza Jesús De Diego su discurso al encontrarse con nosotros.  Se sienta y pide un descafeinado. Se le ve cómodo entre los cuatro miembros de Empleat que hemos quedado para entrevistarle. “Preguntadme todo lo que queráis”, insiste continuamente.

Cuestión de actitud

Las empresas demandan gente con actitud. “Cuando hablo con un cliente por lo general lo que busca es a alguien que quiera trabajar, enamorado de lo que hace, comprometido… A veces no les importa si es chico o chica, o título universitario, sino que tenga ganas y que se esfuerce, que quiera hacerlo y que sea capaz. El empresario muchas veces ni siquiera sabe de qué van las nuevas titulaciones. Lo que busca son resultados y mucha actitud. Y la actitud se empieza a demostrar desde el momento en que el candidato entra a un despacho y da la mano. Todavía hay mucha gente que busca trabajo sin mostrar ganas

Después -y no por ello menos importantes- están la competencias. De Diego insiste en que es fundamental dar ejemplos, preferiblemente sustentados con datos y resultados concretos. “Si dices tener iniciativa, habla de aquellos momentos en los que hayas mostrado esta competencia”.

De Diego bebe su café y continúa su exposición con actitud didáctica. Nos recuerda que antes de asistir a una entrevista es importante recoger toda la información que se pueda sobre la empresa y el entrevistador. “Hasta el número de zapato que calza. Prepararse implica leer el anuncio veinte veces, mirar lo que hay detrás y averiguar qué es lo que quiere el que está al otro lado de la silla y qué le puedes aportar. Un trabajador tiene que ser rentable”.

El mercado laboral se ha vuelto muy darwiniano, y sobrevivirán solo aquellos que sepan adaptarse. La clave, según De Diego es “reciclarse, formarse en aquellas profesiones que serán más demandadas en el futuro, hablar inglés, saber usar el ordenador y las redes sociales”. Y estar dispuesto a cambiar de ciudad. “Las decisiones de la mayoría de las empresas de Burgos se toman fuera de Burgos, en Martorell, Madrid, Bratislava…”

Al seleccionador hay que ponérselo muy fácil,  y “tener en cuenta que a veces en el caso de las pymes ni siquiera es el gerente quien hace la selección, sino una secretaria a la que se le ha entregado cincuenta currículum que irá mirando mientras atiende el teléfono” Por ello De Diego recomienda poner de forma visible el nombre, los datos de contacto y el objetivo profesional. Y a aquellos que aún no se han titulado y ya saben cuál es la empresa de sus sueños, les recomienda no esperar a tener la titulación para postularse, sino “empezar a ir a esa empresa, estudiarla, conocer sus necesidades y cómo trabajan, hacer contactos…”

Nuestro entrevistado no quiere terminar sin recordar que lo más importante es siempre ponerse del lado del seleccionador y de sus necesidades. Aportar más que pedir. Es cuestión de actitud.


ASE-RH tiene sus oficinas en Calle de Recondo, 27, 47007 (Valladolid), y en la
Avenida Reyes Católicos nº7 09001 (Burgos)